“Gracias agua. Chau, Río”.

40 años 1.480 Comments »

Así se despidió Layla del Río Futaleufú, después de esa tarde épica que pasamos en “nuestra” playita privada. De tan escondida que estaba, nos raspamos las piernas para poder llegar. Y al resguardo de los sauces nos bañamos los tres desnudos, tomamos sol en las rocas, y yo me enfrié tanto que tuve que caminar bajo el sol y con el sweater puesto durante una hora después de salir.

Qué río. Caudaloso, dramático y turquesa. Me cautivó a pesar de sus aguas heladas, y les juro que no podía salir. Tenía que nadar, y chapucear, y cantar, y gritar.

Y fue ahí que le dije a David: “Che, encontré mi lugar en el mundo”. Ni en Argentina, ni en Estados Unidos, ni siquiera en el pueblito de Futaleufú o en Chile. Fue en esa playita privada donde sentí por primera vez -y el día de mi cumpleaños 40- que mi vida era perfecta. Yo era perfecta, mi familia era perfecta, cada momento era perfecto así como era.

Ojalá que este sentimiento de comunión completa con Mamá Tierra, Papá Viento y el flujo de la Vida me dure y siga guiando.

4380179347_8723d1ffa2.jpg

4380094065_70dd5d06a7.jpg

4380907232_96cc74619d.jpg

Etiquetas: ,

¡Cuarenta, baby!

40 años, El Bolsón 997 Comments »

Cuarenta años ya. Wow. Si parece que fue ayer que cumplí los 15, toda vestida de broderie blanco y con cintas de raso recogiéndome el pelo.

Cuarenta años, y voy a dejarme crecer el pelo nuevamente -aunque prometo que las cintas seguirán en el cajón-.

Me repito “cuarenta” y no lo puedo creer. What a number, dude! Cada vez que voy al supermercado dejo mi mochila en el casillero 40, para ir habituándome…Y aún así, cuando no está disponible, me alivio en secreto de poner mis cosas en el querido 39.

(qué simbología: dejar la mochila, 40…¿será?)

Con la entrada a esta nueva década, me ha embrollado la insoportable mortalidad del ser, y parece que eso te hace aferrarte a cada segundo de la vida con pasión, y sentir que hay que vivir el presente, el momento en que estás, y creer que en las pequeñas cosas está el verdadero sabor de la vida, y qué pucha que vale la pena estar viva…Y para rematar: ¡sentís de veras que lo mejor está por venir! Es decir: te volvés una frase hecha…Perdón, una mujer hecha (¡pero no terminada, eh!).

Cuarenta años y muchos sueños por perseguir.

Sueños que sueño mientras pedaleo mi bici contra los vientos patagónicos, y admiro los cerros y el cielo azul y siempre con la misma canción sonando en la cabeza. Sintiéndome una heroína desconocida porque sí, el número me asusta (más que asustarme me sorprende, ¿cuándo pasó tanto tiempo?) pero no me paraliza.

El sábado tendré cuarenta años y el domingo, cuarenta y un día. Y la nave seguirá yendo como hasta ahora. Casi me parece que fue en otra era cuando zarpó. Y habrá nuevos pasajeros, cómo no, y yo seguiré llevando el timón (o el manubrio) lo mejor que pueda. Contra viento y marea.

¡Muy feliz cumpleaños a mí entonces! ¡Y espero cumplir cuarenta al menos dos veces más! :)

“¿Por qué la claridad viene después de que nos arriesgamos? Hoy, no esperes a tener el cien por ciento de claridad para actuar. Sigue a tu instinto y deja que la voz de la Luz te guíe el resto del camino.” (Cábala)

¡Chin chin! ¡Dong dong!

Designed by NattyWP Wordpress Themes.
Images by desEXign.