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Abr 18
Con aviso ¡Y hasta nuevo aviso!
Se mezclan varias cosas: la falta de tiempo, la educación de Layla en casa, el foco puesto en otros proyectos, mi necesidad de exponerme menos.
Pero no es ésta una despedida, sino el anuncio de un recreíto. Volveré seguramente cuando lo sienta, y siempre seguiré escribiendo. Cartas, mails, cuentitos inspirados en y para mi Layla, relatos densos y catárticos para mí, historias de amor.
¡Gracias, gracias, gracias! Por el acompañamiento, por las (¡miles!) de visitas que me regalaron, por las amistades iniciadas a través de este blogcito. Por los comentarios, por el cariño, por tomarse el tiempo de leerme en este espacio hecho a pura tripa, sangre y amor.
Mientras tanto, seguimos en contacto por mail, en el foro, por la vida. Para leer artículos sobre embarazo consciente, parto respetado, lactancia y crianza: Blog del Grupo Malen (mi nuevo proyectito, mi nuevo corazón en la web).
¡Miles de abrazos! ¡Y que la aventura os acompañe siempre! ¡Chin chin por tanto compartido en esta (primera) etapa de Familia Natural! ¡Hasta la vista! Yeah! Snif.
Les comparto este otoño patagónico que me tiene tan inspirada:

Mar 28
Bueno, la casita la seguimos diseñando, charla va charla viene con los arquitectos. Pero ya hemos limpiado el terreno, plantado árboles y plantas, y el cerco está casi listo. Todo a pura pala, machete, serrucho, y con la ayuda invalorable de Layla y su “bebé de dos trenzas” (el martillo) ¿Las tareas de la niña? Hacer pocitos, ayudar a papá en todo lo que se pueda, juntar flores secas, regar las plantas, juntar los pastos secos que nos van a servir para hacer el adobe. Y recolectar en el camino (mejor dicho: “tomar prestadas” de los vecinos) manzanas ácidas y zarzamoras, ah, ¡qué marzo de moras estamos teniendo! ¡Salud!
Llevando el nogal

Layla y “mi bebé de dos trenzas”

La ayudante de papá

Julio, Manzanito y Cerecito

Final del día…

Etiquetas: barrio arrayanes, El Bolsón
Mar 16

-”Papá tene blue eyes. Y white tambén”.
-”Look mami, esos cowboys tenen muchas vaquitas”.
-”Layla mira fotos all day long!”.
-”Esta movie de monitos es very funny”.
(mirando un libro)
-”Este nene tene pink face”
-¿Y mami, de qué color es la cara de mami? (mientras hacía la pregunta me iba arrepintiendo).
(me mira unos segundos)
-Green, mami’s face es green.
(ay, los niños y su honestidad brutal).
-Layla, ¡tenés mucho hambre! Para mí que mañana cuando te despiertes vas a estar grande grande…como mamá y papá.
-Y sí, manana Layla va a ser gande y va a se una mamá.
(aaaaah)
(estrenando cama nueva, ella emocionada y feliz)
-Chau mami, eta es Layla’s cama, solo lugar pa Layla.
-OK, me voy, chau hijita, que descanses (mensaje subliminal: no estoy lista para dormir sin vos, hija mía, ¡noooo!)
(ella con sonrisa tiernísima de premio consuelo, medio timidona, medio sonrojada)
-Te amo mucho mami.
-¿Qué? No te escuché bien, mi cielo (viejo truco de madre).
-Te amo mucho, mami.
aaaah……ME TOO!

Etiquetas: bilinguismo ingles espanol
Mar 09
Hoy empecé el día tempranito. Tempranito para mí y me pareció que también para El Bolsón. En todo el trayecto a mi primera clase de yoga no me crucé ni un solo auto. O el pueblo también se estaban levantando despacio, o ya se preparaba para el mediodía, no sé, pero todo estaba muy quieto. Me crucé eso sí con un perro con cara de malo, con varios caballos, y con una mujer que tomaba mate bajo el sol, en hojotas y emponchada con una bata de felpa azul. Nos dijimos “Buen día”.
Yoga.
La clase empezó en silencio. El silencio para empezar y para terminar. Respirar, relajarnos, abrir, y observar lo que hay, que no es bueno ni malo, y que simplemente está.
Yo no sabía que el “gestito de idea” de Carlitos Balá era la posición (mudra) de la armonía. Y que cuando lo hacemos -al menos en una clase de yoga y sin el chist-chist que hacía Carlitos con la boca-, estamos simbólicamente iluminando como podemos y con lo que tenemos, un fósforo, una fogata, una estrella, un sol, nuestro camino y el de las personas que nos rodean.
Volví a casa por el Camino de los Nogales, a puro sol, sintiendo esa imagen que nos dejó el maestro de yoga y que mil veces vi: las millones de lucecitas sobre el agua que parecen millones por el reflejo nomás, pero que son una sola.
El silencio. La luz.
Mar 05
Hace unos días recibí un mensaje en este blog a propósito de una entrada sobre el parto en casa: “Me gustaría que contara su experiencia la señora L.A., que dio a luz en su casa el 6 de febrero de 2010″ (las iniciales son mías; el mensaje tenía el nombre completo). Lo firmaba Laura Pavese.
Ayer, para mi espanto, supe que Laura Pavese es la Jefa de Obstetricia del Hospital de El Bolsón. Y también supe que L.A. es una desgraciada mamá que dio a luz a un hijo muerto. Sí, fue un parto en casa, y fue un parto sin asistencia.
No tengo palabras para referirme al sadismo del comentario de la doctora Pavese; creo que su mensaje macabro habla por sí mismo. Y ahora entiendo por qué muchas mujeres prefieren dar a luz en casa, aunque sea sin asistencia, antes que dirigirse al Hospital de El Bolsón.
Para información de Laura Pavese: según la Organización Mundial de la Salud dar a luz en casa, con la asistencia de una partera calificada o de un obstetra, es TAN seguro como dar a luz en un hospital. Y en el caso de un hospital con obstetras con tal grado de crueldad emocional, seguramente es MUCHO más seguro y pacífico.
Mis sentidas condolencias a la mamá que perdió a su hijo.
Etiquetas: doctora laura pavese, hospital de el bolson, parto en casa sin asistenica
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