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may 18

Esta tarde visité Criando con Amor, el blog de Josefina, y encontré el artículo Dejemos a las mujeres parir en paz. No voy a contarles de qué se trata, vayan ya a leerlo, es apasionado como todo lo de Jose.
Pero voy a citar esta reflexión en la que me quedé pensando:
“No logro entender por qué la gente se enoja tanto con las personas que elegimos tener a nuestros hijos en casa…Y los que más se enojan, los que más asustados parecen con este “poderío” de las mujeres de elegir cómo y dónde parir, son los hombres…Se me ocurre que tal vez el problema sea el MIEDO A LA MUERTE. El nacimiento y la muerte están íntimamente ligados. Hasta tal punto es así, que en muchas culturas panteístas, la diosa o el dios de la muerte es el mismo que la diosa o el dios que trae la vida (en el libro “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés, se habla del tema).”
Estas palabras me llevaron al relato de David sobre el nacimiento de Layla:
“Las contracciones se habían vuelto muy dolorosas, y Mirta le sugirió a Laura que podía atravesarlas con la respiración, haciendo un sonido de largas letras “O”. A veces, cuando las contracciones eran muy intensas, yo también hacía este sonido con ella, y nuestras voces juntas producían sonidos primordiales. Se me ocurrió que estos eran los sonidos de los que nuestra cultura siempre había tenido miedo. Quizás porque nos acercan a la vida y a la muerte, y porque son sonidos de vida y muerte -orgasmos, dolor, desesperación, placer verdadero-. En algún lugar del camino se nos enseña a mantenernos en silencio. Nos auto medicamos para no sentir tanto dolor…La gente nace y muere en los hospitales, lejos de su familia, de sus amigos, de la música que les es familiar y de sus olores.”
Vivimos en una cultura en la que casi se niega la muerte. Se la esconde, no se aprende de ella, no se la respeta. Personalmente, desde que nació Layla comencé a sentir a la muerte como algo que es parte de mí. Como mi sonrisa, como mis pecas, como la vida que di a luz. Ya no oculto la muerte, mi muerte, y ya no le tengo tanto miedo. Será porque, como dijo Leonor, para poder parir -en ese instante decisivo del último pujo-, hay que dejarse morir primero.
Vivimos rodeadeos de muerte: el día se muere en la noche, las flores se mueren en frutos.
Tal vez éste es el miedo del que hablaba Jose. El miedo a los secretos que atraviesan el canal de parto junto con los hijos. Ese secreto al que solo las mujeres podemos aproximarnos cuando podemos parir. El miedo a la muerte que conlleva la vida. El miedo a morir, el miedo a vivir. El miedo que las mujeres que parimos tenemos que atravesar sí o sí para que nazcan los hijos.
El nacimiento de Layla me hizo consciente del círculo de la vida: porque engendrar vida es también engendrar muerte.
Etiquetas: círculo de la vida, la vida y la muerte, miedo a la muerte, nacimiento, Parto respetado
may 12
Este artículo de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (RELACAHUPAN) va a darte algunas respuestas. También, si todavía te quedan preguntas sobre si tu cesárea fue o no necesaria, hacé click acá y un equipo de parteras y obstetras de la Red van a escucharte y tratar de responder a tus inquietudes.
“La Operación Cesárea es un Acto Quirúrgico de Cirugía Mayor, reservada sólo para serias complicaciones que podrían estar ocurriéndole a la madre ó al bebé.
Es importante saber que:
* Conlleva más riesgos y complicaciones que un parto fisiológico (ver artículo sobre riesgos):
lesión a la vejiga, útero y vasos sanguíneos (2 por 100), hemorragia (de una a seis mujeres requieren transfusión sanguínea), accidentes anestésicos, coágulos en miembros inferiores(6-20 por mil), embolismo pulmonar(1-2 por mil), intestino paralizado(10 a 20/100 ligero,1/100 severo) y lesiones en el bebé por bisturí (en dedos, orejas, ojos, cabeza, entre otros)
* Mayores posibilidades de infección
* Problemas respiratorios en el bebé al nacer antes de tiempo ó de la fecha probable de parto.
* Dificulta o impide el apego y el amamantamiento
* El Post parto y la recuperación pueden resultar más dolorosas y prolongadas.
* Mayor pérdida de sangre.
* Aumenta la posibilidad de depresión posparto.
* Si el médico obstetra o la Institución que te atiende tiene más de un 15% de cesáreas en el total de mujeres que asistió, esto indica que excede el índice recomendado por la OMS (Organización Mundial de la Salud). Tenés una altísima probabilidad de ser operada para que nazca tu bebé.
Indicaciones correctas de Operación Cesárea:
o Bebés intraútero con su salud muy comprometida (que no están en condiciones de atravesar un trabajo de parto)
o Necesidad de finalizar el embarazo por enfermedad materna que no responde al tratamiento (por ejemplo diabetes o hipertensión) cuando la inducción “bien realizada” no fue exitosa.
o Placenta Previa OCLUSIVA TOTAL
o Desprendimiento de placenta normo inserta
o Eclampsia
o Procidencia de cordón irreducible
o Bebés atravesados en el útero que no se ubican de cabeza luego de intentar que gire mediante una o varias versiones externas
o Tumores que obstaculizan el paso del bebé
Motivos relativos de cesárea:
* Pelvis “estrecha”
* Sufrimiento fetal
* Infección por herpes vaginal
* Infección por HIV (depende del recuento/cantidad de linfocitos CD4)
Falsas indicaciones de Cesárea
* Bebé grande sin intentar un trabajo de parto previamente
* Bolsa rota de muchos días sin intentar una “buena” inducción
* Evitar el daño del suelo pélvico (periné)
* Bebé de cola o sentado
* Cesárea anterior
* Mellizos
* Cuando el cordón umbilical está enroscado en el cuerpo del bebé
* Bebés concebidos por fertilización o inseminación asistida
* La edad de la madre (muy joven o mayor a 35 años)
* Falla de inducción (inducción de menos de 12 horas de duración) *
* Falta de dilatación *
* Falta de descenso del bebé en el canal de parto *
*Estos tres falsos motivos de cesárea comparten un denominador común que es el poco tiempo que los profesioanales esperan para que estos procesos se completen. Si a las mujeres y los bebé se les da el espacio y el tiempo necesario y que cada uno necesita, la estadística indica quelas mujeres dilatan y los niños atraviesan el canal de parto salvo contadas excepciones (1,5 %)
Fuente: RELACAHUPAN
Etiquetas: causas para practicar una cesárea, parto humanizado, Parto respetado, por la urgente disminución de las cesáreas innecesarias, Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización d, Semana mundial del parto respetado 2009
may 09
Paseando por Flickr, encontré esta bellísima serie de fotos de BBaltimore: “The birth of Olivia”. Olivia nació en el agua, en casa, el 8 de septiembre de 2005 ¡Qué la disfruten!
El cuarto preparado para dar a luz: la cama y la pileta donde nació Olivia

Primeros segundos de Olivia, pegada a su mamá, ambas acompañadas por la doula Valerie

Olivia Joy recién nacida (¡fíjense lo alerta que está!)

Olivia ya busca algo para comer…

El hermano mayor celebra la llegada de Olivia, aunque bromea “¡Yo dije que quería un hermanito!”

Teteando (fíjense el estetoscopio de la partera revisando al bebé sobre el pecho de la madre)

Mi foto favorita: se llama “Pasando la antorcha” y la mamá explica que la nena que mira a lo lejos era, hasta esa noche, la bebé de la familia…¡qué ternura!

Para ver la serie completa, click acá.
Todas las fotos publicadas bajo la licencia Creative Commons.
Etiquetas: , fotos nacimiento en casa, parto en casa, parto humanizado, Parto respetado
may 07

Foto: Jonaldinger (Flickr Creative Commons)
Marcela Aidenbaum es Licenciada en Psicología y especialista en vínculo temprano. Nos conocimos a través de este blog y descubrimos que teníamos algunas cosas en común: las dos somos argentinas, y hemos pasado (o estamos pasando) por la experiencia de vivir fuera del país, y ambas criamos a nuestros hijos en el apego.
Aquí, Marcela responde a mi pregunta sobre la relación entre la forma de nacer y el desarrollo del vínculo temprano mamá-bebé (“attachment” en inglés, también llamado “apego” en castellano). Los datos de contacto están al final de este artículo ¡Gracias Marcela por compartir tu sabiduría!
“Todas las mujeres tienen el derecho y la posibilidad de informarse y elegir la forma en la que quieren parir. De acuerdo con esto, cada una decidirá cuál se adecua mejor a sus necesidades, a las del bebé, y a la realidad en la que sus vidas transcurren.
Lo que sí sabemos es que dar a luz es un acto sagrado que convoca al cuerpo y al alma en su totalidad. En las últimas décadas, debido a la tecnificación y medicalización del nacimiento, muchos padres se han perdido la oportunidad de experimentarlo con toda la fuerza emocional y vital que ello implica.
Sabemos que en un número altísimo de casos las cesáreas podrían evitarse, así como también debemos coincidir con que en muchas otras ocasiones, cuando existe un peligro real que pone en riesgo a la madre o al bebé, estos procedimientos médicos garantizan la vida y la salud.
Respetar un parto es respetar el ritmo de la vida; es dejar que la naturaleza imponga sus leyes y marque el inicio de un nuevo ser.
Cuando circula la pregunta sobre la relación entre el concepto de vínculo temprano y un parto respetado, decimos que el vínculo temprano no es un sentimiento que surge entre la mamá y el bebé inmediatamente después del parto.
Es importante señalar algunas cuestiones en relación a esto:
Por un lado, cuando hablamos de apego hablamos de disponibilidad materna, de “nido” psíquico para albergar al otro, de poder darle un lugar a este hijo real que se presenta como un sujeto en estado de indefensión. Todo esto es parte de un proceso que se va armando entre dos.
Ahí donde hay alguien que llora y hay otro que calma y consuela, que alimenta, que alza en brazos, que contiene y que promueve la integridad desde el contacto físico y también desde lo verbal. Entonces podemos pensar esta díada en función de una relación de “attachment”, o apego.
Insisto en que éste proceso requiere -como todo proceso-, de tiempo y de conocimiento mutuo.
Ahora bien: también somos conscientes de que el nacimiento no necesariamente empieza en el parto. La gestación, el embarazo, el tiempo de “nido” psíquico tiene una temporalidad que precede y anticipa muchas veces el tipo de relación entre la díada.
Tanto las experiencias psicoemocionales del bebe así como las percepciones y fantasías maternas tienen también un alto impacto en la vida extrauterina y en el tipo de relación que se establezca entre el bebé y las figuras de apego.
Si hablamos de respetar un parto y a sus protagonistas, tomamos una posición a favor de la vida. Desde el punto de vista fisiológico, el nacimiento es un proceso complicado que exige al máximo tanto a la mamá como al bebé. Cuanto más cuidados estén, cuanto mas se los contenga, cuanta más libertad ellos encuentren en el camino, será mucho más amable y pacífico lo que viene después.
Como conclusión: si bien no encuentro una relación directa y proporcional entre el proceso de “attachment” y la modalidad de nacimiento, estoy convencida de que una mamá informada, cuidada y respetada que puede “encontrarse” con su bebé en forma y manera natural, contará con los recursos necesarios para ofrecerle tempranamente a su hijo experiencias de integración y gratificación, necesarias en el camino de la constitución subjetiva.”
Marcela Aidenbaum
Licenciada en Psicología de la Universidad de Buenos Aires
153-004-4419
maidenbaum1@gmail.com
Atención de familias gestantes y con niños en Primera Infancia
Miembro Attachment Parenting International, Nashville, Tennessee
Miembro de Postpartum Support International
Facilitadora de Programas de Promoción y Prevención de la Salud en la Primera Infancia en Canadá, Winnipeg
Integrante del Equipo de Psicomotricidad del G.T.I.A.D (Grupo de Trabajo Interdisciplinario en Aprendizaje y Desarrollo)Hospital Gral de Agudos Carlos G. Durand
Participante de la Investigación sobre los beneficios del masaje terapéutico con bebés prematuros dados de alta de la UCIN Disp. N° 00394. MCBA 2004 / 2008
Etiquetas: , crianza con apego, early attachment, marcela aidenbaum, Parto respetado, semana internacional del parto respetado 2009, vínculo temprano mamá bebé
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