Recordándote, Vidita.

Aborto espontáneo 9 Comments »

Y a todas las Viditas que se fueron antes de que pudiéramos verles las caras. Aunque a algunas las conozcamos, porque esos espíritus se nos presentaron en sueños para decirnos: “Aquí estoy, he venido pero no traigo dicha, traigo otros regalos, dones que más tarde vas a comprender, no te asustes, por favor”.

Una amiga me sugirió: “Si querés, cuando nos encontremos en El Bolsón, organizamos algo, hacemos “el camino de Vidita”, e invitamos a las familas a plantar un árbol por las viditas que se fueron”.

Yo le contaba que estaba teniendo un día triste, recordaba la alegría de saberme embarazada, de desear esas manitos chiquitísimas, de elegir el nombre para ese hijo varón (lo sé, era un varón, lo soñé, lo vi clarito). MI amiga me decía: “me parece lindo que a veces estás triste, que no te olvides, es una manera de honrar la vida”.

Recuerdo, pero hablo poco de mi Vidita. No hay muchas oportunidades de hablar, la gente no pregunta, o yo no cuento. En Florida vinieron dos amigas de mi suegra a despedirnos.

Señora 1: -¿Cómo te sentís?
Yo: -Ahí…
Señora 2: ¡Pero te ves genial!
Yo: Thanks.

Fin de la conversación.

No me quejo, seguramente yo también fui así antes, cuando no había pasado por lo que pasé. Pero ahora agradezco mucho cuando alguien me pregunta y me permite humedecerme los ojos recordando a mi Vidita, decir el nombre elegido, contar sobre ese primer y único regalo que le elegí.

Y no soy la única que recuerda. Hoy en el baño Layla me dijo mirándome a los ojos -sentadita en el inodoro y sin que yo dijera nada, y sin que supiera que iba a ser uno de “esos” días-: “Baby se fe; baby all gone”.

Etiquetas:

Gracias

Aborto espontáneo, Sarasota-Florida 19 Comments »

Ya casi pasó lo peor. Pero va a terminar de pasar cuando nos larguemos de estas tierras poco amigables, de familia retorcida y recuerdos punzantes.

Falta poco: el 10 de noviembre nos vamos de los Estados Unidos. Pero lo más importante es que, entre lágrimas y gritos, el reloj ha vuelto a andar.

Ya sé que me van a decir que no hace falta que les dé las gracias, pero me robo las palabras de Violeta Parra, y le doy gracias a la vida entonces. Por ustedes:

*Mis amigos viejos, nuevos, ciber, de cerca, de lejos, todos reales, todos del alma. Por estar siempre ahí, con la palabra o con la energía, sosteniéndonos.

*A mi familia que estuvo tan cerca y que respetó mis palabras y mis silencios.

*A todas las mujeres desconocidas que se acercaron en el momento en que es más difícil hacerlo: el del desgarro. Gracias. Van a estar para siempre en mi corazón.

*A las parteras. A Mirta Merino, por estar. A Jéssica por su calidez. Y a Christina Holmes, del Birthways Family Center, que sin haberme visto ni una vez -ni cobrado un centavo-, me dedicó tiempo como si fuera su paciente.
,
*Al obstetra Jorge Alvarez, por su honradez y empatía.

*Al personal de Planned Parenthood Sarasota, que me atendió con buena energía y respeto.

*A todos los que reconocen que el aborto espotáneo es una pérdida, y que el período que sigue es de duelo. A los que dicen “lo siento”, a los que nombran, a los que no tienen miedo de hablar.

*Finalmente, a todas las mujeres conocidas o desconocidas, con las que me siento hermanada en esta triste, tristísima experiencia de encontrarse con la muerte cuando se espera la vida (Gracias Rosa Saragoza por otra sabia y justa canción).

La muerte cuando esperas vida-Rosa Zaragoza

“Te caes, mi ángel. Vacía queda mi alma.
La vida que esperé desalentada.
Te vas tan pronto, hay leche para ti
y todo mi cariño te aguardaba.
Extiendo un manto de rosas y jazmines,
te arropo en tu viaje por las nubes;
te doy mis besos, te envío mis caricias
en este viento tibio de la tarde.

Siempre estará tu recuerdo.
No olvidaremos tu nombre.
Aquí quedamos los tuyos
con los ojos bien abiertos
y la conciencia más fina
para escuchar tu silencio
y reconocer qué nos quieres decir.

Te doy las gracias por este corto tiempo
tan mágico llevándote conmigo,
por tanta luz como has dejado en mi.
Yo sé que continuas tu camino
Extiendo un manto…

Siempre estará tu recuerdo.
No olvidaremos tu nombre.
Aquí quedamos los tuyos
con los ojos bien abiertos
y la conciencia más fina
para escuchar tu silencio
y reconocer qué nos quieres decir:

Quizá, que amémos la vida como es,
con todo el entusiasmo y la alegría.”

Letra: Rosa Zaragoza
Música: Mordekhai Zeira

Etiquetas:, , , , , ,

Reconstruyendo

Aborto espontáneo 9 Comments »

Como me pasó con el nacimiento de Layla, de nuevo son las voces hermanas las que me ayudan a reconstruir lo que pasó.

“Ahora podés ver ese algo de fatalidad que veías en sueños. Yo creo que lo trasmitiste de varias maneras. A mí me llegó, leve, pero íntimamente sabía que algo en vos era, no sé, “diferente” ¿Te acordás que cuando concebiste te pusiste a llorar?”.

Y no, no me acordaba. Ahora vuelve la memoria, y me acuerdo también de que dije “la vida es corta” la noche de la concepción. Y una semana después nombré a Vidita. Vidita, una vida chiquita.

“¿Y sabés que? entiendo que a pesar de la tristeza por lo que no puso ser, te sientas aliviada, aliviada de tener la confirmación de que ese “no encontrarlo” tenía una explicación, y que pudiste vivir y transitar, aunque fueran siete semanas, una nueva maternidad de la cual aprendiste cosas nuevas”.

Gracias, Amiga de los Alpes.

Etiquetas:
Designed by NattyWP Wordpress Themes.
Images by desEXign.