Oh, éramos tan jóvenes…Pero seguimos siendo bellos, ésa es la buena noticia…¿no? Mi sentido homenaje a la beautiful, sunny Colorado, nuestra casa entre 2003 y 2007. Allá empezamos a conocernos, a asustarnos y a aceptarnos -recuerden que nos casamos luego de haber pasado sólo dos meses juntos-. Y allá concebimos a nuestra Layla.
Hoy es un sábado de fotos viejas. Entre la lluvia y el viento hermos empezado con los proyectos para la nueva casa…Y yo siento la dulzura de un ciclo que se cierra. Una etapa nueva en El Bolsón, con una familia de tres, un puerperio que se termina.
Y un nuevo comienzo para este amor del Wild West. Un amor que empezó con certezas y definiciones. Un amor urgente que nos hizo crecer, y que se transformó poderosamente con la llegada de Layla.
Amor pre Layla en Colorado…Años locos de bañarnos desnudos en los lagos, hacer el amor en cualquier lado, sobre la tierra, en el auto, en la carpa, de quedarnos despiertos hasta las seis de la mañana con una botella de vino (o dos)…Y con la fiel compañía del perro Julio y la gata Lulú.
Ya llegarán los relatos. Con tiempo, cuando se acabe este mes de pura vida que queremos disfrutar hasta el último minuto. Quién sabe cuando volveremos por estos pagos, ¿no?
Nos ha pasado de todo este mes:
-Nos reencontramos con amigos muy queridos. E hicimos nuevos amigos.
-Layla no para de descubrir: ciervos, galletitas dulces. Ayuda a encender el fuego y a mantenerlo vivo, se puso musculosa de tanto andar en las montañas, y se empezó a parecer a David (¡fíjense en las fotos sino!).
-En el Campo Irie aún estamos lidiando con un oso negro (de los más o menos inofensivos), que en su última visita destruyó nuestra “casita”, derribó la puerta, destrozó las alacenas y se comió nuestra comida (sí, como Ricitos de oro, pero al revés).
-David y yo tuvimos una conversación decisiva, de esas que terminan a la madrugada y que te hacen decir “ya nada será igual, las cartas están echadas, volver a empezar”, y esas cosas.
-Y la penita: una amiga que -en sus propias palabras-, decidió “quemar los puentes” de nuestra amistad…
Pero ya tendré tiempo de sobra en las tardes calurosas y húmedas de la Florida para contar. Mientras tanto, algunas imágenes. Para ver todas las fotos del viaje: click acá.
Teta en la hamaca
Locura!
Descansito en el camper
Con los tíos Román y Justi
Layla liderando la caminata
Columbine es la flor del estado de Colorado
Camino al desfile del 4 de Julio (Ward, Colorado)
Tortolones
Bosque encantado
Baño “natural”
Siesta en el camper
Bellezas argentinas en las Rocky Mountains
Layla, Colores y la casita de adobe de Román y Justi
Reinas de las Rockies
La mejor oficina del mundo
Baño en las aguas heladas de James Creek
Verde que te quiero verde
La entrada del camper (antes de que el oso la derribara. La parte 2 vendrá en unos días)
Comienzo del desfile del Día de la Independencia (4th of July) en Ward. La música es de J. Hendrix
Mesa Trail, Boulder
Compartiendo un choclito con Paxton
Atardecer en Campo Irie
Caminata en el Rocky Mountain National Park
Alces jugando en el agua (Rocky Mountain National Park)
Tetoneando en el parque nacional
En las alturas con Will en el parque
Aguas termales Hot Sulfurs Springs
“Soaking” en las aguas termales
Alces hembras en el parque
Volare…
Armando la carpa
Nuestro último viaje con este auto, “The Egg”, “El huevo”…chan chan!
La naturaleza, las montañas, los amigos y el fuego. Layla tiene el cuerpo carcomido por los mosquitos, pero está disfrutando de cada minuto y de cada nuevo amigo (amigo: LA palabra más en uso por estos días). David y yo estamos haciendo una transición entre el pasado y el futuro. En estas mismas montañas (las Rockies) empezamos nuestra vida juntos. Y desde acá empezaremos el largo viaje hacia el sur…
Pero fundamentalmente, y a pesar de estos flashbacks y fast forwards, estamos viviendo el presente con pasión, como verán en las fotos que, ya saben, dicen más que mil palabras…Y las fotos las verán en unos días porque hace dos horas que estoy en la computadora, usando la wi fi de la Biblioteca de un pueblo cercano, Nederland, y no he logrado subir ni diez fotos. Slow slow.
Por supuesto, como pasa siempre, el evento más importante de estos días no fue fotografiado: VI UN OSO! Un oso negro, joven, bello. Pensé que mi primer face to face con un oso iba a ser con miedo, pero no, era tan pero tan hermoso. Se quedó parado mirándonos, y cuando llegaron los perros y Justina le dijo “Go on!”, el oso se fue, como si fuera un perrito. Dulce.
Estamos viviendo en un camper chiquito y acogedor, en Campo Irie, la propiedad de nuestros queridos Sanchez, en el very unique pueblito de Ward. Para muestra les dejo una foto de nuestro primer día en Ward, Layla merendando en la entrada de “la casita”.
Pero ya me voy, y volveré en una semana. Vasos, besos y mucho amor!
Layla y yo pasamos toda la tarde afuera. Fue mi primer contacto con el mundo exterior en tres días, ya que después del viaje por mi cumpleaños caí resfriada. Y sí, fueron muchas emociones en las últimas semanas, y esto recién empieza. Así que mi cuerpo -lo más sabio de mí-, me pidió tiempo.
Estos días transcurrieron lentos, en casa, mimándonos con Layla, calentitas, dándonos baños largos, y cantando (sí, ¡Layla ya canta!). Yo, maravillada ante esta hija mía que está creciendo tan rápido y que me tiene “pelotuda”, como diría Violeta. Me regala algo nuevo cada minuto: una palabra, un gesto de mi bebé que se transforma en niña…
Bueno, el fin de semana en La Push terminamos de armar el plan. David y yo sólo podemos conectarnos con “el flujo” cuando estamos afuera, potreando en estado salvaje.
Entonces, señores y señoras, si los vientos nos son favorables y las diosas nos acompañan, ésta será nuestra trayectoria:
-Primavera en Seattle. Con tanta lluvia, empieza antes que en el resto del país y es un shock de flores.
-Un mes en Colorado, viviendo off grid en las montañas Rocosas, en el Campo Irie de nuestros queridos Román, Justine y Japphy.
-Otro mes en Florida, con los abuelos de Layla (…)
-Al final, otra primavera, la porteña, la que vio nacer a Layla. Andaremos por Buenos Aires en agosto y septiembre. Me reencontraré con mis monstruos y mis hadas. Y finalmente me encontraré cara a cara, teta a teta, con mis nuevas amigas, esas con fuego en el corazón y niños en los brazos ¡Ay ay ay, qué emoción!
-”Barrio, barrio, que tenés el alma inquieta de un gorrión sentimental…” Si todo va bien, empezaremos el último trimestre del año en El Bolsón, nuestra tierra prometida, el único barrio que llevamos adentro, el del futuro, nuestra Pura Vida. Ojalá que sea parabién.
Viajes. Trips. Ciclos vitales. Nacimientos. Crianza. Familia. Historias de amor. Teta. Enojo viejo. Renacimientos. Patagonia. La vida ¡Y muchas otras pavadas!
(desde El Bolsón, Patagonia argentina) Laura Bernhein
Recent Comments