Vamos por un camino de montaña. Veo las cumbres nevadas contra un cielo bien azul y me río: los colores son tan brillantes que la escena me parece un collage. No puedo creer tanta luz después de días -meses que vivimos como años-, de oscuridad en Seattle. Abro las ventanillas y dejo que el viento lave con sol mis brazos y mis pies, ¡ay qué rico se siente! Layla está dormida atrás, descalza y abrazada a su muñeca. La cara de David va tomando color ¡Que ganas tengo de desnudarme! (me reprimo, no lo hago, uff).
Y en la radio, mi himno personal de la recuperación, de la esperanza, del “todo pasa”, y del mañana será otro día: “Here comes the sun”, por los eternos, maravillosos, amados, fabulosos four: THE BEATLES! YEAH YEAH YEAH!!!
Debo decirlo: ¡El mundo se ha confabulado para hacerme feliz! Y lo comparto: ¡FELIZ DOMINGO PARA TODOS!
Recent Comments